construí
un silencio
confortable
con
paredes
reforzadas
puertas
de roble
selladas
y ventanas
de cristal
coloqué
cuatro
cerrojos
-en mis
manos
y en mis
ojos-
cadenas
en los
tobillos
y precintos
en la
piel.
Y ahora
yo no
comprendo
-en medio
de tanta
calma-
por qué
me
sacudo
y tiemblo
buscando
un punto
de fuga
para
poder
respirar.
Silvia Rodríguez Ares
6/8/2010
un silencio
confortable
con
paredes
reforzadas
puertas
de roble
selladas
y ventanas
de cristal
coloqué
cuatro
cerrojos
-en mis
manos
y en mis
ojos-
cadenas
en los
tobillos
y precintos
en la
piel.
Y ahora
yo no
comprendo
-en medio
de tanta
calma-
por qué
me
sacudo
y tiemblo
buscando
un punto
de fuga
para
poder
respirar.
Silvia Rodríguez Ares
6/8/2010
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